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lunes, 6 de abril de 2015

Bacalao de Cuaresma

Esta es una receta heredada de mi abuela, que pasó a mi madre y ahora que ha llegado mi turno quiero compartirla con vosotros. Solíamos hacerla únicamente por Semana Santa pero es tan sabrosa que dan ganas de cocinarla en cualquier época del año.

Ingredientes:
Bacalao sin espinas al punto de sal (2 trozos por persona)
1 huevo duro por persona
Alcachofas
500 gr. de guisantes (pueden ser congelados)
Medio vaso de vino blanco
Harina blanca
Cebolla picada
Ajo picado
Perejil picado
Sal
Agua
Aceite de oliva
Elaboración:
Limpiar las alcachofas quitándoles el tallo y las hojas duras exteriores. Cortarlas en cuartos y quitar la pelusilla interior. Freírlas en una cazuela ancha con aceite de oliva. Reservar.

Enharinar el bacalao y freír, en el mismo aceite en el que freímos las alcachofas, hasta que tome un ligero color dorado. No es necesario cocerlo del todo ya que acabará de cocinarse luego con la salsa. Reservar.

En la misma cazuela hacer un sofrito con la cebolla y el ajo. En cuanto tome color añadir un par de cucharadas de harina y remover. Agregar el perejil y el vino blanco, remover y dejar que pierda el alcohol. Es el momento de introducir las alcachofas y los guisantes en la cazuela, añadir agua hasta que cubra, salar con moderación y remover. Depositar el bacalao con cuidado de que no se rompa y añadir más agua si fuera necesario. Dejar cocer a fuego lento, removiendo de vez en cuando para que el guiso no se pegue, hasta que las alcachofas y los guisantes estén tiernos. Pelar los huevos duros cortándolos por la mitad a lo largo y añadirlos 5 minutos antes de acabar la cocción, justo para que se impregnen de la salsa. Servir.

sábado, 8 de marzo de 2014

Buñuelos de viento

Ingredientes:
250 ml. de agua.
125 gr. de harina
100 gr. de mantequilla
4 huevos
1 pizca de sal
Aceite de oliva
Azúcar

Elaboración:
Poner en un cazo el agua, la sal y la mantequilla cortada en trozos. Calentar y remover para que la mantequilla se deshaga antes que el agua hierva. Cuando el agua empiece a hervir, remover unos segundos y volcar toda la harina, previamente tamizada, de una vez. Remover enérgicamente hasta que quede una pasta compacta que se desprenda del  cazo.  Retirar del fuego, añadir 2 huevos y remover hasta que la pasta vuelva a unirse. Añadir los huevos restantes uno a uno y repetir la operación.



Tomar con una cuchara de postre pequeñas porciones de la pasta, tratando que queden lo más redondas posible, y freírlas en una sartén con abundante aceite de oliva no demasiado caliente ya que se dorarían demasiado deprisa sin hincharse. A medida que los buñuelos se doran, ellos mismos se dan la vuelta para dorarse. No freír más de 3 ó 4 porciones a la vez para que no se estorben entre ellos. A medida que estén dorados, rebozar aún calientes en azúcar y depositar sobre papel cocina para que éste absorba la grasa sobrante. Servir.



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